¿Será posible una Bogotá limpia?

El 2020 ha sido un año caótico para la calidad del aire de Bogotá. Sus niveles de material particulado han variado de forma extrema en el transcurso de este año, y esto ha permitido ver el contraste entre los dos extremos de polución en la capital. El año comenzó con una de las situaciones más críticas que ha atravesado la ciudad, pues una mezcla de diversos factores como la llegada de material particulado del Sahara, la concentración de los vientos del pacífico asentando el aire en Bogotá, la alta tasa de exposición radiativa por la poca cobertura nubosa, los desastrosos incendios en el páramo de Sumapaz, entre otros hicieron que los niveles de P.M.2.5 y P.M.10 en la ciudad se dispararan. Así, se puso en riesgo la salud respiratoria de siete millones y medio de personas. 

Esta crisis no pudo haber llegado en un peor momento, pues semanas luego del pico en la concentración de polución llegó una pandemia causada por una enfermedad respiratoria, el COVID-19. La cuarentena total y obligatoria impuesta por el gobierno causó una disminución aguda en la emisión de contaminantes, de hecho, en el mes de mayo de 2020 se registraron concentraciones 60% menores a las de mayo de 2019. Durante estos meses de cuarentena los bogotanos lograron ver lo que era la capital sin su famosa capa de "esmog", con vistas claras incluso del nevado del Tolima.

Contraste entre 2 fotos tomadas desde el mismo lugar con una semana de diferencia.

Imagen tomada de: https://sostenibilidad.semana.com/actualidad/articulo/impresionantes-imagenes-de-los-nevados-del-tolima-y-ruiz-vistos-desde-bogota/52408 

Sin embargo, esta capa de esmog visible a menudo desde los cerros orientales es solamente la punta del iceberg. El problema de la contaminación atmosférica en Bogotá va mucho más allá, es por esto por lo que con la reactivación económica y el retorno a la "nueva normalidad", la alcaldía a propuesto un plan monumental para la mitigación de la contaminación atmosférica. 

Se trata del Plan de Desarrollo 2020-2024, en donde se disponen 30.000 millones de pesos para intentar disminuir en un 10 por ciento la concentración de material particulado de 10 y 2,5 micrómetros. Para analizar el proyecto propuesto por la alcaldía, primero debemos identificar las causas de la polución en Bogotá. La ciudad cuenta con una gran cantidad de fuentes móviles y fijas que utilizan los combustibles fósiles para sus procesos de producción y transporte, esto se mezclas con las condiciones topográficas de la ciudad para concentrar los contaminantes en el caco urbano.

El Plan de Desarrollo sigue los lineamientos del Plan de Gestión Integral de la Calidad del Aire de Bogotá 2030 presentado a la red C40, de la cual hace parte la ciudad, para comprometerse con la neutralidad de carbono en Bogotá para 2050. El primer paso del plan se enfoca en las fuentes móviles de contaminantes, pues primero, la alcaldía compró 20 buses a gas y 477 eléctricos para implementar en el sistema zonal, así se puede asegurar de que el transporte público en la nueva normalidad esté marcado por la baja emisión de gases de efecto invernadero. Además, la administración construirá 280 km de ciclorruta exclusiva para expandir aún más el sistema exclusivo más grande de América Latina.

Para combatir las emisiones de las fuentes fijas, la administración propuso un plan de intervención en la zona industrial con el que piensa reducir las emisiones involucradas en los procesos de producción, e invertir en sectores ambientalmente sostenibles para fomentar la economía verde baja en carbono. Estos compromisos estiman reducir la emisión de CO2 equivalente en un 15% para los próximos 4 años, algo fundamental para reducir las 2000 muertes al año que se registran en la capital por enfermedades respiratorias derivadas de la mala calidad del aire.

Este plan será crucial en la generación de nuevos hábitos que luego de la reactivación económica se deben consolidar y desarrollar para poder cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Estos hábitos serán cruciales ahora en la adaptación a la nueva normalidad para definir el camino que tome la humanidad hacia 2030, y para definir si Bogotá pueda ser, finalmente, una ciudad limpia.

Por: Tomás Villescas Botero

Referencias:

Semana, S. (2020, Marzo 22). Por fin mejora la calidad del aire en Bogotá. Tomado de: https://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/articulo/mejora-la-calidad-del-aire-en-bogota/49153

Semana, S. (2020, Marzo 26). Coronavirus: Contaminación del aire aumentaría el riesgo de contagio. Tomado de: https://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/articulo/coronavirus-contaminacion-del-aire-aumentaria-el-riesgo-de-contagio/49292

Semana, S. (2020, Octubre 24). Tomado de: https://sostenibilidad.semana.com/impacto/articulo/la-hoja-de-ruta-de-bogota-para-disminuir-sus-gases-de-efecto-invernadero-a-2050/56858


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