¿En realidad ha habido una mejora?
Escrito por: Juanita Roque Ordóñez

Trabajadores en Kiev,
Ucrania, desechan máscaras médicas y guantes usados quemándolos en un
incinerador. Fotografía de Volodymyr Tarasov, Ukrinform / barcfoft medi / getty
images.
Esta pandemia nos llegó por sorpresa. Nadie estaba preparado para actuar frente a semejante situación. Día tras día se muestra en las noticias cifras negativas, contagiados, muertos, y lo único positivo de lo que se había escuchado hablar era de cómo gracias a la cuarentena habría una mejora en el medio ambiente. Pudo ser cierto. En los primeros meses se mostró un avance frente a la calidad del aire, la limpieza de las playas, la fauna y demás temas ambientales. Entonces ¿qué pasó? ¿por qué las noticias pasaron de "La cuarentena por coronavirus mejora la calidad del aire" (ONU, 2020) a "La COVID-19 terminará perjudicando el medio ambiente" (National Geographic, 2020)? ¿En qué fallamos?
En momentos como este es muy difícil enfocarse en todos los temas que deberíamos tener en cuenta. De por sí, y tristemente, el cuidado del medio ambiente no es un aspecto que se tenga muy presente, ni si quiera en una situación normal. Que hay cosas más importantes, que eso puede esperar, que todo está bien, son comentarios que he escuchado a diario por años. Ahora, con la pandemia, todo se ha enfocado en erradicar el virus y volver a la normalidad. Pero ¿en serio queremos volver a la normalidad con respecto al cuidado del planeta?
Por un lado, si antes prestábamos poca atención a los temas ambientales, ahora esa cuestión quedó en el olvido. Por el otro, y como dice National Geographic (2020), los contaminadores están más atrevidos que nunca. Empresas de petróleo, aerolíneas, productores de plástico se han comportado como quieren, y los países permiten esto, pues ven la reactivación económica como un factor más importante que el cuidado del planeta. Además, desde los mismos individuos se ha visto una conducta reprochable. La nueva normalidad se basa en ver tapabocas, guantes, toallas desechables o tarros de desinfectante vacíos por las calles, estos terminan contaminando el agua al llegar a los mares, o deben ser quemados, contaminando el aire con las toxinas que arrojan. ¿Por qué nos cuesta tanto tomar este tema en serio? ¿Por qué nos es tan difícil actuar en pro del ambiente?
Esta primera reflexión, entonces, es una invitación a pensar si en realidad estamos ayudando al planeta (como dijeron los medios hace unos meses). La única manera en la que pudimos evidenciar cambios fue al encerrarnos en nuestras casas y no intervenir con la naturaleza. ¿En serio es esa la única opción? Quiero pensar que todavía estamos a tiempo de encontrar cómo convivir con la naturaleza sin arruinarla en el intento, pero la única manera de hacerlo es involucrando en estos temas en nuestra vida diaria. Dejemos de pensar que el ambiente es un factor secundario, que “primero arreglamos lo importante y después vemos qué hacemos con el cambio climático” y entendamos que para poder seguir desarrollándonos primero tenemos que asegurar que el lugar en el que vivimos no esté en peligro. Esto está en nuestras manos.
Noticia recomendada: https://www.nationalgeographicla.com/ciencia/2020/06/covid-19-terminara-perjudicando-el-medio-ambiente
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